MÚSICA.

MÚSICA.

ENTREGA. 0

Te doy la bienvenida estimada (o) lector a esta sección Alta Educativa, te agradezco estés conmigo abriendo un nuevo tema, apasionante me parece que para todos, pero personalmente lo es en demasía.

“I BELIEVE TO MY SOUL” Una de las últimas grabaciones hechas bajo el sello Atlantic, en 1959, del maestro Ray Charles…

La música damas y caballeros, un verdadero compañero del espíritu y ayudante incansable de nuestras emociones, rodeando nuestras vidas, estando en cada paso alcanzando incluso los umbrales científicos acerca de los efectos al cerebro; la música nos dota de mensajes, inspiración, ideas e incluso es capaz de formar nuestra actitud en un momento dado…

Abordando rápidamente el tema de la música debemos frenar un poco y posicionarnos en un contexto que requiere imaginación ¿por qué? Simple, nuestro entorno desde que nacemos hasta que dejamos este mundo además de estar cargado de un infinito número de cosas y situaciones, está lleno de música, sonidos y todos conforman la imagen global de nuestro entorno. La música es algo efímero en su duración pero prevaleciente en su mensaje, estoy seguro alguna vez después de escuchar una pieza no fuiste la misma persona, veraz la música es parte de nosotros desde que abrimos los ojos, al alcanzar nuestro primer peldaño en el crecimiento biológico, la existencia de la recompensa rítmica es algo tan sistemático en nuestras vidas que de hecho no le ponemos atención, pero está presente desde que nacemos; o sino ¿tu mamá recuerda lo que te cantaba para que la dejaras dormir?

Al reír, al llorar y en general al crecer, en todo momento la música es como el aire que respiramos y, no creas que con esto trato de ser poético al respecto, en realidad lo es, dime que sería de este mundo sin música, sin expresiones musicales, digamos que para cada estado de nuestras emociones hay un tipo, género o ritmo musical que nos puede ayudar.

Nuestra personalidad misma es representada por un tipo musical, y aunque sabemos y todos conocemos gente que asegura no gustarle la música, hay siempre sin temor a equivocarme algo, aunque sea un destello rítmico que les agrade sin necesidad alguna de pregonarlo a los cuatro vientos, afortunadamente ese tipo de gente no es muy común pero los hay; si tenemos una personalidad áspera o calmada, directamente proporcional a esto será la música que nos acompaña, así inexorablemente.

En general, lo rítmico es algo que impele y somos total y absolutamente susceptibles a su influencia, en nuestra niñez estamos sometidos completamente al nivel de injerencia de ésta al momento de incluso aprender, socializar, demostrar, incluso ganar, en todo esto el involucramiento musical es necesario o, ya se te olvido que si ganas algo al celebrar hay música, cuando niños, casi seguro que aprendiste algo de manera rítmica (por no decir que casi todo) y al socializar sí, había música en el setenta y ochenta por ciento de la ocasiones, bailaste alguna vez para demostrar algo de tu persona? Sí, claro que sí.

La música es incluso fundamental al momento de expresarse entre culturas, tomando las atribuciones que le competen exclusivamente al lenguaje para la comunicación, la dinámica interpersonal en ocasiones es más efectiva con la percusión de un tambor, claro, como seguramente piensas hablo de una tribu en África o alguna otra parte, o los sonidos nativos que al escucharlos sabemos inmediatamente su origen; en general somos seres con infinitos matices y en extremo complejos pero la música es como una marca de nacimiento, solo que ésta tiene la capacidad de cambiar conforme nuestra vida, condiciones, madurez y perspectiva única del entorno se van desarrollando también.

Psicológicamente, en ocasiones se usa para conocer el estado de una persona que por distintas razones no puede expresarse con lenguaje, los profesionales de esta área clínica otorgan medios para pintar, hacer maquetas, esculpir y de entre todas estas cosas es seguro que habrá música. Como vemos no solo se trata de una expresión artística sino trasciende a los rincones más elementales de nuestra mente, ayudando a los especialistas con datos complejos insertos en un marco rítmico.

Bueno, de hecho es tan singular (por no decir sumamente especial) el poder de la música como herramienta de comunicación que, entre otros nombres ilustres así como grandes científicos de la NASA. El Astrónomo, Cosmólogo, Astro Biólogo además de Escritor Carl Edward Sagan, en una idea fantástica de crear un mensaje perdurable para añadirlo a las naves que dejarán el sistema solar, creó el primer mensaje físico que se envió al espacio exterior, una placa unida a la sonda Voyager en 1977, un disco llamado Sounds of Earth que contiene saludos en algo así como 56 idiomas, sonidos de la tierra como terremotos, volcanes, truenos, caballos, perros, sonidos de fuego, latidos de corazón y mucho más; pero lo más destacable para el presente texto es la sección musical, la cual contiene música de un gran número de culturas, países como Bulgaria, Perú, Estados Unidos, Japón, México, Alemania y más, contribuyeron con música podemos encontrar obras de Maestros como Johann Sebastian Bach, Louis Armstrong, ïgor Fiódorovich Stravinsky o Chuck Berry.

Te das cuenta de que la música incluso trasciende a nuestra hermosa esfera verde azul, somos además de un sinfín de cosas, seres musicales y lo que pretende hacer este texto es recordártelo.

Intrínsecamente idílico es hablar de música en términos estrictamente artísticos, como ya mencionamos puede ser usada para expresar ideas y demás, La música es “todo cualidades” no necesita un idioma por que los conoce todos, tan inspiradora que puede convertirse en el área de desarrollo profesional de alguien, incluso puede ser coactiva, pero en contraste también, lo mejor de todo es que la música simplemente puede ser lo que nosotros decidamos que sea.

Tienes una reunión importante y necesitas valor, escuchar tu canción favorita con un contenido energético te puede ayudar, estas a punto de declarar tus sentimientos a alguien, una canción romántica o temeraria te puede ayudar, necesitas relajarte, pues también una canción relajante puede ayudarte… Para un servidor la música es como un ser con entidad propia que me acompaña a todos lados. En términos simplistas podemos decir que la música es, más allá de todo lo anterior un “dador”, un recurso a nuestra disposición y al explorarla nos podemos sumergir tanto en ella que simplemente disfrutemos literalmente perdernos en sus recovecos.

La música como bien sabemos forma parte de un conjunto basto de artes, el cine, la danza, la pintura, etcétera pero incluso aquí nos damos cuenta de lo imprescindible que es porque ¿Qué sería de una buena representación dancística sin música? o ¿Qué me dices de una buena película?, ¿Qué sería de ella sin una buena banda sonora? Tampoco creo que exista pintor que no haya plasmado el sentimiento que le produjo una buena pieza musical en el lienzo.

Y es que la música tiene un sentido presencial en todos y, aunque podríamos hablar de todo lo relacionado con el sentido auditivo (anatómicamente hablando) pasando por la ciencia que está en el estudio más profundo del sonido, los efectos que causa al cerebro hasta incluso el límite físico que representa el sonido (en términos aeronáuticos) por dar un apunte, es necesario decir que todo lo anterior merece una exposición más detallada y lo haremos en post´s subsecuentes; sin embargo démosle un vistazo.

Podríamos decir que el sonido tiene la capacidad de llenar un cuarto de manera casi instantánea, hecho físico del que simplemente no podemos escapar, y es que aunque existe gente que no tiene absolutamente ningún apego a lo musical (por imposible que parezca es cierto) el hecho es que a nuestros cuerpos no solo llegan un montón de cosas de origen químico, orgánico hasta radioactivo y de todo tipo, así también llegan ondas sonoras que podemos entender como “sonido”.

Debatía acaloradamente conmigo mismo antes de hacer este post, ya que como dejé vagamente establecido antes, el hecho es que no sabía si poner esto como una entrega de Física o de Arte, bueno verás que en realidad toco ambos, el hecho es que tampoco quise ponerlo en Física debido a que me parece que se merece un tema a parte y hablar de la música es en sí es algo artístico.

EL SONIDO Y EL SENTIDO DEL MISMO.

No vamos a hablar aquí de anatomía porque pasaríamos a otra área de estudio, pero si debemos ser responsables al decir que nuestro sentido del oído es como todo en nuestro cuerpo un “mecanismo” perfecto, además de ser una parte importante en el conjunto de herramientas a través de las cuales percibimos, entendemos y damos sentido a nuestro entorno, nuestro cerebro usa el sentido del oído para objetivos de estabilización y equilibrio espacial, recibiendo la información de la posición de nuestras cabezas sin la cual pues simplemente estaríamos en el piso.

Pensemos en esto y aunque aquellas personas que desgraciadamente no tienen o han perdido la capacidad auditiva, los cuales nos dicen con sus acciones que es posible vivir sin escuchar, no debemos confundirnos porque necesitamos todos nuestros sentidos y si los tenemos bien, somos afortunados pues gracias a nuestro oído podemos ser unos receptores de información más eficientes, simplificar información, entender mejor una clase de la asignatura que sea, hasta por supuesto deleitarnos con la música.

Aunque te aviso estimada (o) lector que hablaremos de esto con mayor detalle en el futuro veamos de forma rápida que en Física la frase “todo lo que nos rodea” adquiere una dimensión diferente a lo normal, ya que físicamente decirlo es referirse a absolutamente todo lo que nos rodea, desde el cuerpo con la masa más grande y descomunal, hasta los más pequeño; y dentro de lo más pequeño por ejemplo está el aire, si hablamos de sonido y cómo éste llena casi de manera instantánea un cuarto, debemos entender que lo que comúnmente llamamos sonido es en realidad un movimiento ondular, analicemos lo siguiente:

Imaginemos un cuarto simple en el cual no hay nada, solo nosotros y una fuente emisora de sonido, cuando esa emisora comienza su trabajo seríamos capaces de escuchar inmediatamente dicho sonido porque al emitir, se da una propagación de ondas que generan variaciones de presión en el aire que nuestro cerebro (obviamente pasando antes por el oído) recibe e interpreta, un enorme efecto físico ocurre aquí pero primeramente debemos entender que no es que dicha habitación esté vacía, sino que hay en realidad mucho a niveles de escala diferentes (es decir que está lleno de partículas AIRE así como polvo y demás) entonces si esa emisora de sonido realiza una emisión súbitamente, de manera inmediata la escucharíamos ya que dentro de esa habitación que en apariencia está vacía solo con nosotros dentro, hay todos los elementos necesarios para que el sonido pueda llegar a nosotros sin reservas, el aire es nuestro conductor, otras tantas cosas como los muros de la habitación y demás también los son.

Por supuesto la Física con una de sus ramas, la llamada Acústica con ayuda claro de las matemáticas estudia el sonido, gracias de hecho a la cual tenemos ésta información entre otras ciencias también.

Si hablamos de algo presencial como lo mencionamos párrafos arriba, qué más presencial puede existir que el efecto que produce la música en nuestros cerebros y por ende en nuestros cuerpos, recordemos la frase que dice: “dime que música escuchas y te diré qué tipo de persona eres” pues en general, podemos decir que esta frase es cierta desde la óptica de la lógica; se trata de que la música además de darnos un mensaje, dichas ondas se mueven en un rango de frecuencias las cuales tienen por supuesto un efecto en aquellos que fungen como receptores, si no me crees no te preocupes tu puedes hacer la prueba, solo necesitas una planta y una bocina, verás que si emites música consistentemente en un periodo de días dicha planta (además de su cuidado normal claro está) crecerá de una manera más notoria. O incluso tú misma o tú mismo, escucha un tiempo solo música deprimente y verás en que persona te conviertes, lo mismo al sentido inverso.

La capacidad que tenemos de procesar no solo se encuentra en nuestro cerebro, sino también en todo nuestro organismo lo notamos por ejemplo en aquellas personas que tienen PENSAMIENTOS de tristeza o nostálgicos, aquellos que son autodestructivos ¿Qué pasa con sus cuerpos y sus vidas? La respuesta es: los mismo por supuesto.

Este efecto lo observamos en todo lo que nos rodea, los colores, la música, la gente (la cual tiene la capacidad de convertirte en alguien que no quieres ser o lo contrario llevarte a ser una mejor persona) la comida entre otras tantas y tantas cosas hasta llegar a lo más poderoso NUESTROS PENSAMIENTOS.

Recordarás en post anteriores lo que hemos dicho al respecto de la ciencia refiriéndose al hecho de que la ciencia se pone a trabajar para darnos nada más que conocimiento, un tema tan amplio que puede ser enlazado a diferentes áreas de estudio, todas en extremo interesantes como por ejemplo la aerodinámica que establece algo que conocemos como LA BARRERA DEL SONIDO considerado como un LÍMITE FÍSICO en el cual un objeto de gran dimensión pueda viajar a velocidad Supersónica, es decir, a la ridícula cantidad de 1.235 kilómetros por hora (risa irónica), si la velocidad del sonido es de 350 metros sobre segundo… (claro que para esto debemos entender que dicha velocidad varía en función del medio ya que no es lo mismo tomarla dentro de la atmósfera terrestre al nivel del mar que dentro de un laboratorio con un ambiente controlado para diversos fines de medición).

Aunque alguna de estas ondas son audibles u otras no, el hecho es que llegan, es decir, son parte de nuestro entorno dimensional todo a nuestro alrededor en términos físicos funge como posible vehículo para el sonido, como detalle histórico si se me permite decirlo así todos conocemos al maestro Ludwig Van Beethoven y al menos sabemos que padeció una sordera en un punto importante de su carrera, a lo cual entendemos que de ninguna manera su nivel de virtuosismo se vio afectado, lo anterior en aras de “situarte” y darte cuenta del cómo las ondas sonoras no solo pueden ser escuchadas sino también interpretadas con el tacto y el corazón de quien es virtuoso claro está…

Lo que para unos es información, para otros, ruido.

La verdad encerrada en ésta frase es curiosa, para ilustrarla simplemente es necesario examinar la subjetividad de todos nosotros, incluso en la misma ciencia se observa una vista práctica de lo anterior; volvamos a usar nuestra imaginación, si un científico cuyo trabajo es analizar frecuencias de radio recibidas, todas y cada una será un pedazo de información el cual debe aún ser filtrado o mejor dicho, ponderar aquellas frecuencias que de hecho, “pesan” por su cantidad de datos procesables y encausables a un fin de alto interés por los científicos.

Lo que tratamos de señalar es que, si dichas frecuencias fuesen escuchadas por alguien que de hecho no tiene experiencia alguna en la interpretación de éstas, entonces simplemente escucharíamos ruido. De este modo entendemos que aun cuando hay información el receptor no es capaz de interpretarla como tal.

¿Pero a qué viene todo esto? Te preguntarás, lo anterior expuesto con respecto a la información y ruido se aplica aunque no lo creas, a la música, después de todo lo anterior relacionado con MÚSICA y el SONIDO analicemos lo siguiente.

La música es universal.

¿Esto es real? La respuesta es compleja ya que el planteamiento está incorrecto o por lo menos mal entendido, no se trata de lo que la mayoría de la gente se imagina ya que el objetivo de esta frase es que todas las culturas, razas e incluso credos, para acabar pronto, sin importar el punto geográfico, todo pero absolutamente todos recurrimos a la música para y como medio tal vez no único pero si imprescindible para poder expresarnos, transportar ideas, contar historias e incluso levantarnos en contra de un sistema (es el caso de algunos intérpretes como Dobeth Gnahore y similares) en fin, de lo que se trata esta frace es que todos a través de la música podemos y de hecho lo hacemos, expresarnos y comunicarnos tomándola como nuestro lenguaje y así ser entendidos no importando nuestras diferencias tan amplias como éstas sean…

Así podemos entender que es diferente pensar que esta frase es acerca de disfrutar y/o apreciar de todo lo que pueda ser llamado “música”, cuando en realidad se trata acerca de la capacidad que como cultura de cierta civilización tenemos para crear y plasmar en notas rítmicas un mensaje.

Dicho mensaje puede ser un objetivo metafórico o verídico en el caso de aquellas protestas y denuncias musicales, y es que disfrutar o apreciar tienen un significado implícito de subjetividad; ya que nadie tiene porque disfrutar o apreciar algo que no le guste, pondré un ejemplo muy práctico: un servidor es fanático de las buenas letras no importando que sean metafóricas o verídicas de modo que no tengo porque aprecias aquellos “ritmos” que tienen letras que claramente hacen apología al maltrato y denigración de la mujer, como ciertos “ritmos” latinos o aquellos que hablan burdamente así como también CORRIENTEMENTE de la actividad sexual alejándose de lo erótico (lo cual incluso puede alcanzar características de arte) para entrar en lo explícito (que a su vez lo convierten en algo sin gusto y carente de todo lo bueno que pueda representar ser explícito), estableciendo esto último como una especie de trofeo que como hombre debes coleccionar, sin contar el hecho de que lo hacer ver como que entre más trofeos tengas más deseo despertarás en las mujeres, rebajándolas con esto a un mero, hueco y reutilizable pedazo de carne; ¿ ya sabes a cuáles me refiero no? Si exacto esos “ritmos” o música latina ( si es que a eso se le puede llamar música) entonces no tengo porque apreciarlos en ninguna de sus expresiones “artísticas”.

Te pido estimada (o) lector no te confundas, ya que no estás leyendo los escritos y/o memorias de un célibe o algo parecido, lo que trato de destacar es que hay una marcada diferencia entre celebrar y apreciar la silueta femenina; es decir, abordar la lujuria y erotismo a través de unos ojos inquietos pero también RESPETUOSOS, acentuando sus cualidades independientemente de cuales éstas sean y enalteciendo la magnitud de su belleza disfrutando del despliegue de ésta, a simplemente hacer un ruido (que pretende ser música) lleno de un inconexo montón de líneas que tratan de mantener a quienes las escuchan en “modo” verriondo. Como te puedes dar cuenta, una marcada diferencia…

Una vez dicho esto, la música si es universal, desde la óptica de la capacidad implícita que todos tenemos de crearla y usarla como medio o vehículo de cultura, pero no lo es, cuando se piensa que debemos apreciar todo lo que PRETENDA ser música.

El talento.

Hemos comentado acerca del vehículo que representa la música, pero hasta ahora no aclaramos aunque, (bajo los estándares de un servidor sobra aclarar) dicho vehículo solo debe o al menos debería ser utilizado por el virtuosismo y talento, ya me acompañaste en la larga reflexión expuesta arriba acerca de la universalidad de la música pero, en lo que respecta al talento es necesario decir que no todo es talento y por supuesto no todos lo poseemos.

El talento es al músico lo que el conocimiento al científico, uno no existe sin el otro, ya sé que pueden tacharme de “payaso” al decir esto, pero que puedo decir son un fanático de la calidad y ésta en términos de la música implica talento o sino qué sería de un Mozart sin talento o de una Sarah Brightman sin talento o peor aún, de un Thelonious Monk sin capacidad para tocar el piano…

El talento es lo genial de la música, ya que no escuchamos simplemente notas sino la capacidad del artista para acomodarlas en los sitios y momentos adecuados, los cuales en su conjunto nos regalan un deleite auditivo, por ende podemos decir que no estamos escuchando al músico sino su talento.

Obviamente; su talento es la materia prima más importante de los creadores, ejemplos de talento musical hay por montones por que afortunadamente buena música hay y mucha. Como deje claro anteriormente no plasmaré en este texto la historia musical desde sus inicios y similar información debido principalmente a que de ese tema ya se han encargado numerosos autores con publicaciones por demás excelentes, entonces continuaremos aquí.

Te has preguntado si existe algún rasgo característico que nos dé un indicio del talento que alguien posee, estoy seguro que sí, pero la verdad es que no, nuestra capacidad de aprender es algo que nos puede dejar en el terreno del optimismo para que algún día busquemos ser pianistas reconocidos o saxofonistas de alto perfil, pero si bien podemos aprender y llegar a ser grandes aquel que goza del talento será aún más grande. No me mal entiendas, no me refiero a que siempre serás un mediocre sin importar cuanto practiques, no tal, el hecho es que serás bueno e incluso podrás alcanzar la grandeza si te lo planteas seriamente, pero a lo que voy es que nadie le enseñó a Leonardo Da Vinci a hacer lo que hacía, él era autodidacta, pero por favor dime si crees que no tenía talento, así pues, entonces también tenía talento.

Ya sé lo que me pueden decir, recuerda Edgar… “Recuerda la frase que acuñó un famoso sobre como la disciplina vence al talento si el talento no es disciplinado” sí, es cierto y lo mencioné en el párrafo anterior, el asunto aquí es que podemos aprender a tocar la guitarra y convertirnos en excelentes músicos a través de la exploración y creación de un estilo propio, pero no seremos iguales David Gilmour de Pink Floyd, o mejores que Jimi Hendrix, seríamos grandes músicos pero jamás igualaremos el talento de alguien que lo porta.

De aquí podemos decir que el talento se puede hacer necesario analizando esto a la inversa, la práctica nos hace dominar mejor un instrumento, todos los instrumentos con los que se hace música requieren de un nivel de práctica elevado y si bien lo podemos alcanzar, el virtuosismo de quien ya porta el talento es algo digamos -diferente-

El talento es algo que aporta una especie de valon agregado a la música, ese algo que no se puede explicar pero sin sentir, y es que no se trata de persuadirte para que solo y únicamente escuches algo que produce un músico que se considera (por un servidor) tiene talento. Lo que sí me parece un disparate, es que con la cantidad de artistas, géneros (reales) y música de tan grandiosos gusto y sobre todo creada con virtuosismo puro, la gente se encasille en un solo género o ritmo escuchándolo por décadas y menospreciando a todo lo que no esté dentro de su único y de hecho POBRE estándar o si prefieres llamarlo así; mal gusto musical.

Pues bien, se hacen necesario llegado este punto decir que, para explorar la música en todo su esplendor la redacción de un mayor número de post es también necesario, porque tenemos que ahondar en por darte una idea la apreciación musical, los géneros musicales, los instrumentos musicales, intérpretes y en general darle un vistazo permanente a la música como arte.

Te doy las Gracias por leer este post, paralelamente te hago extensiva la invitación permanente a seguir de cerca Alta Educatica y Belleza Micrón, espera más por supuesto de este tan apasionante tema.

Buenas tardes.

Edgar S.

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