PEQUEÑAS NOTAS (Hábitos para una vida más saludable).

El mantener hábitos que nos hagan sentirnos mejor aportan al organismo una fase de salud y armonía, realizarlos de manera diaria y constante es mejor.

Siempre hemos dicho que la práctica de una respiración profunda constante es única, genera en el organismo propiedades que ninguna otra actividad le da.

La práctica de la respiración tiene la capacidad de cambiar el balance del oxígeno y es energizante, el cual destruye el estrés mediante ejercicios de respiración profunda de manera lenta y controlada.

Una forma de realizar este hábito es sentarse en una silla con la espalda erguida completamente con lo pies en el piso y hombros muy relajados, esta parte tiene mucha tendencia a permanecer muy tenso al grado que cambia incluso la postura, el pecho extendido y las manos en las piernas, cierra tus ojos. Permite que el abdomen se expanda con cada inhalación y contráelo con cada exhalación. Mantén los ojos cerrados y trata de concentrarte en tu respiración.

El ejercicio físico es un manantial de salud y juventud, realizarlo diario por lo menos 30 minutos, es una muy buena opción.

Consumir alimentos adecuados aportan beneficios al organismo y también juventud .

HÁBITOS Y EJERCICIOS.

1.- Respira profundo por la nariz y suelta el aire suavemente por la boca. Al momento de terminar la exhalación, realiza de manera callada un ah-aahhh-aaaahhhh, que se expande sin realizar mucho esfuerzo y tratando de soltar más aire de los pulmones.

2.- inhalar y exhalar por la nariz y contar con la mente (afuera- 1,2,3; adentro- 1,2,3). Cuando realices la última no inhalar ni exhalar, solo mantente relajada. Repetir por cinco veces. Cuando tengas más práctica ve aumentando el tiempo hasta que alcances 1,2,3,4,5, o más y donde te haga sentir muy relajada.

3.- Este ejercicio es muy útil para mantener la calma en momentos difíciles, en noticias que te pueden alterar; también es de mucha ayuda para conciliar el sueño. Practicar la respiración es de suma importancia en nuestra vida. Paso 1. Coloca la punta de la lengua detrás de los dientes superiores y que ahí permanezca durante todo los ejercicios. Paso2. Exhala por completo por la boca permitiendo que el aire salga con un soplido audible mientras pasa. Paso 3. Mantén cerrada la boca e inhala por la nariz contando mentalmente hasta cinco, permitiendo que el aire llene y expanda tu abdomen posteriormente sostiene el aire hasta contar ocho. Paso 4. Exhala por la boca con un soplido mientras cuentas hasta ocho. Repite cuatro veces. Pronto sentirás como empiezas a bostezar y sentirte realmente tranquila.

4.- Estos ejercicios se tienen que realizar cuantas veces sea necesario al día.

5.- Enfócate en la respiración, cuando se hace esto no piensas en otra cosa y esto permite desconectarte de todo y ayuda que sean efectivos los ejercicios de respiración.

6.- El ejercicio físico siempre es como medicina, activa la circulación, elimina el estrés, lleva nutrientes al rostro, aumenta la capacidad pulmonar, aumenta las endorfinas, combate enfermedades relacionadas con la edad, así como muchos beneficios más; no permitas que falte en tu vida. El ejercicio físico te quita el estrés durante 24 horas, así que aprovecha todos los beneficios. Tiene que ser realizado diario.

7.- Deshazte de los alimentos que solo te dañan y aportan a tu figura flacidez, reduce el atractivo de la comida que es dañina para ti y consume más proteína sin grasas; pescado, huevo, aves, lácteos y semillas.

8.- Consume proteína durante el día, pero por la mañana aún más ya que reduce el hambre de la tarde, de esa manera no consumirás más comida y te mantendrás en tu peso y saludable.

9.- Genera buenos pensamientos realizando un lista al final del día de todo lo bueno que te ocurrió.

10.- Duerme más tiempo para generar un organismo saludable, amable y alegre.

11.- Dale al cuerpo descanso durante el día, detente un momento y relájate; no hagas ni pienses en nada.

12.- Gozar de la intimidad es lo mejor, retarda el envejecimiento, promueve la belleza, fortalece las hormonas que fluyen en el cerebro; la endorfina, prolactina y el opiáceo natural los que generan el goce, protección y relajación.

9.- Al consumir la proteína evita los cambios bruscos de ánimo y pérdida de energía. También nos ayuda a mantener un buen equilibrio en los azúcares en la sangre, lo que genera que al mismo tiempo regule algunas hormonas como la insulina. Combate el exceso de apetito, aumenta la energía, así como favorecer el ánimo.